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El poder ideológico: fuente de fortalecimiento de India y China

Enviado por elber_rozo


    1. La Ideología como eje principal del desarrollo de las civilizaciones
    2. India y el hinduismo: Una visión de la estratificación social
    3. China: la ideología como sustrato de moral y ética
    4. Contrastes de las civilizaciones de India y China
    5. Bibliografía básica

    En los anteriores trabajos se venía trabajando el concepto globalizador de civilización. Globalizador, es hacer referencia a la exploración de los diversos mecanismos que posibilitaron el surgimiento y florecimiento de cada una de las civilizaciones vistas: el espacio geográfico, las sociedades y especialmente en torno la las fuentes y relaciones de poder entre otros.

    Para poder analizar y contrastar las civilizaciones de India y China; el nivel de problematización no se puede dar como se quisiera; debido a la ausencia de fuentes al respecto, o mejor, a las pocas referencias bibliográficas y también a un problema muy trascendental: la procedencia explícita de los textos y sus interpretaciones, que de alguna manera genera una inquietud en la intención y en la compresión de las dinámicas de dichas sociedades que por cierto son muy complicadas y difíciles de interpretar a nuestros ojos y a nuestra herencia intelectual heredada de Occidente.

    Dentro del ensayo, se conducirá a la exploración tangencial de los procesos civilizadores en India y China, pero se hace necesario trabajar más a fondo el poder ideológico como eje de articulación a nuestro problema de comparación y de asociación de similitudes.

    1. Como había propuesto en el trabajo anterior, la ideología y la religión juegan un rol fundamental en la formación y desarrollo de un Estado. En un primer momento, se dan manifestaciones en creencias colectivas a menor escala, a través de rituales y se van estructurando de acuerdo a las posibilidades dadas en la sociedad en que se presente.

      Con la consolidación del Estado, se va desarrollando un sistema ideológico más articulado y con características complejas generando una formación de una casta sacerdotal, que es la que dirige esta organización. En forma más concreta, las manifestaciones ideológicas de una sociedad pueden ser una de las fuentes de poder más significativas y concretas de India y China; de ahì la complejidad de entender sus dinámicas y sus relaciones.

      1. Contrario a otras civilizaciones en las que el poder ideológico se encontraba balanceado con las otras fuentes de poder, lo que posibilitaba unas circunstancias de estructura y fortalecimiento en algunas civilizaciones ya vistas, en la India la práctica de poder ideológico marcó enormemente una diferencia con respecto a las demás fuetes de poder en este contexto; puesto que se redefinen los modos de vida social, de la misma producción agrícola, entre otras.

        Al igual que lo hace Michael Mann, solamente voy a generalizar en un proceso de la ideología en la India, que es la parte del hinduismo y de la caracterización parcial de las castas. No con ello quiero excluir al budismo y su importancia dentro del proceso histórico de este contexto.

        Dados los procesos de conformación y fusión de algunos pueblos dentro del marco analítico del origen y estabilización de la civilización india, junto a las reconfiguraciones ideológicas, en las que iban acompañadas las expresiones de la escritura, la filosofía y la religión; posibilitaron en gran medida la constitución de una tendencia ideológica muy fuerte que es el hinduismo.

        Lo que en verdad trae consigo el hinduismo es la conformación de las castas, que con consideradas por Mann (Pág. 495) en un techo de poderío de la ideología.

        El problema para caracterizar este sistema de castas, es básicamente las concepción e interpretación por parte de teóricos como Huton, Hocart, y el mismo Max Weber, quienes desde sus visiones generalmente sociológicas y Occidentales, complejizan el verdadero significado de este sistema de organización social (Esto a modo de reflexión).

        Cuando Michael Mann dice: "yo aduzco que las castas es, efectivamente, una forma de poder ideológico, con una autonomía considerable respecto del poder económico, militar y político. Pero no se basa en las ideas como factor independiente en la vida social, sino más bien en técnicas específicas de organización que son socio espacialmente trascendentales" Mann (Pág. 496).

        Estas afirmaciones rompen con el idealismo descontextualizado en las que se tenían concebidas a las estructuras sociales de la India, puesto que los teóricos que comenzaron a definir esta civilización, se atropellaron con la manera como éstas se podían establecer, y además, los teóricos siempre están influenciados por su contexto, ya sea de índole político, económico, etc. Para el caso de definir otras culturas diferentes a las suyas, resulta una tarea complicada,

        Otro factor importante de la india, es la clasificación a partir de las varnas. Las varnas son los cuatro rasgos en orden descendente de pureza, de los brahmines (sacerdotes), los kshatriyas (señores y guerreros), los vayshyas (agricultores y comerciantes) y los shudras (sirvientes). Un quinto varna el de los intocables se añadió mucho después por debajo de todos los demás. Estos varna se encuentran en toda la India, aunque con variantes regionales. (Mann Pág. 497).

        Lo interesante de esta clasificación de estructuras específicas, es que añade otros enfoques dirigidos hacia la jerarquía, la especialización y la pureza.

        Para concluir a grandes rasgos este marco de análisis de India, decimos que el icono más grande lo enmarcamos en el reconocimiento del poder ideológico, y más aún, el aparato religioso como el sustento generados de la sociedad en este caso.

        Vemos de nuevo las castas como espacio propicio para la manifestación de dos expresiones: la simbología y el ritual. Sin ellas, el entramado hacia la definición de las cuatro fuentes de poder sería complejo, y el concepto de intersectalidad no se haría presente como se dio en esta sociedad.

        Las varnas ya mencionadas, se refieren a un modelo de estratificación social en la India, cada una de las cuales cumple una función y un sentido estricto dentro de la sociedad.

      2. India y el hinduismo: Una visión de la estratificación social
      3. China: la ideología como sustrato de moral y ética

      Sabemos bien que la civilización China tuvo un proceso agrícola similar a otras civilizaciones como Mesopotamia y Egipto, debido a las culturas de regadío. También se reconoce la importancia con respecto al nivel de estratificación igualmente similar a otros contextos.

      La característica común que tenemos de la civilización China, es la asimilación que tenemos citando las estructuras sociales representadas en las dinastías. Dinastías que permitieron darle a China fuentes de consanguinidad, refuerzo de poder, centralización del poder étnico, y el significado de citarse al pasado como ejemplo a seguir por la sociedad. Pero es de saber que las dinastías, se auto legitimaban como poderosas y sus diseños estructurales, los más adecuados.

      China no solamente se compuso de la organización dinástica y de la producción agrícola. El punto más significativo es asumir el poder ideológico como una filosofía de vida y como normatividad social de moralidad y ética.

      China fue el único de los grandes imperios que absorbió el pleno ímpetu de las religiones salvacionistas, y fue el único que salió intacto, incluso reforzado. China resolvió la contradicción del imperio mediante la división de las corrientes salvacionistas en varias filosofías o religiones distintas y la utilización de la más importante, el confucionismo, para legitimar su propia estructura de poder (Mann, Pág. 486).

      Lo anterior nos conduce a observar que en China se llevó a institucionalizar un modo de pensamiento muy diferente del resto de las civilizaciones. A grandes rasgos, este modo de pensamiento llega a comprimir la realidad de las cosas; el TAO, e incluso llega a establecer una separación de los elementos políticos, religiosos, ética social, etc. También podemos añadir, que el universo ya es pensado como una totalidad, o circulo, donde todas las cosas y las circunstancias vuelven a su lugar de origen, convirtiéndose en un ciclo, pero a la vez se debe tener en claro que la problematización de China no debe entenderse como una repetición de los hechos y las circunstancias en las que se envuelve este contexto. Es clave llevar a la reflexión de que los tiempos y los espacios en los que se presentaron las dinámicas de China, no son iguales, cosa aclaratoria cuando mencionamos lo del universo como circulo y ciclo; pues va en otros conceptos.

      El confucionismo, como filosofía y pensamiento legitimado del aparato ideológico y del poder político, es una herramienta de control de la sociedad en China y también obedece a ciertos parámetros mencionados a continuación: "la conducta virtuosa entrañaba cualidades como la rectitud o la integralidad interna, la bondad, la buena conciencia, la lealtad para con los demás, el altruismo o la reciprocidad, y sobre todo, el amor para con otros seres humanos(…) Es decir, no son objetivos individuales ni sociales, más bien son medios o normas (Mann, Pág. 487).

      ¿Pero como llegar a normativizar estos parámetros sociales? Nuevas maneras de ver las relaciones sociales, donde la pauta cósmica y metafísica se mezcla con la racionalidad y el dominio del poder político e ideológico del momento. La normativización de los parámetros se debe enfatizar en el modelo de institucionalización de la educación, puesto que es aquí cuando se reconoce la importancia del saber como medio de preservación; y otra cosa supremamente importante, es la instauración de las conductas de la obediencia y de orden, para poder establecer las pautas de regulación del poder y de la sociedad.

      China en estos términos, se puede observar desde lo expresivo, pues la relación de establecimiento de poderes es muy tenue.

      Añadió valores universales y legitimación a un modificado particularismo de aristocracia y dinastía; limito los valores igualitarios a una clase gobernante ampliada; aporto una cultura unificada a una clase gobernante que en lo demás tendía a la descentralización y, al permitir que entrasen gentes nuevas en la categoría de de caballeros, podía admitir a bárbaros educados a su élite gobernante, y en consecuencia, a la civilización.

    2. La Ideología como eje principal del desarrollo de las civilizaciones
    3. Contrastes de las civilizaciones de India y China

    La organización social de India, se observa de alguna manera excluyente, para no decir otra cosa, puesto que a partir de la estructuración del poder ideológico, está encaminado en resaltar la jerarquización de las castas como fuente de estructuración de los poderes sociales. Las varnas se consideran como modelo de estratificación social que les asignan determinados papeles a sus integrantes.

    China, conlleva sus procesos en torno a la concepción totalitaria del universo, de la normatividad y de la sumisión, de las relaciones más integras de poder político y el ideológico, y como punto clave, el establecimiento de un sistema educativo riguroso que pretendió, sin lugar a dudas, la regulación de la administración, el culto a los antepasados, establecer la escritura entre otros.

    India y China nos presentaron nuevas formas de concebir a las sociedades antiguas, saliéndonos del esquema puramente político, económico y militar, a unas sociedades giradas por formas de poder que todavía para los teóricos contemporáneos es difícil determinar.

    BIBLIOGRAFIA BÁSICA:

    INDIA, Colección Grandes Civilizaciones de la Antigüedad.

    INDIA ANTIGUA, Mas-Ivais Editores. Milán Italia. 1972

    MANN, Michael. Las Fuentes del Poder Social. Alianza Editorial.

     

     

     

    ELBER ENRIQUE ROZO MUÑOZ