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Las Corrientes de Misterios


Partes: 1, 2, 3, 4

    1. El origen de los Misterios
    2. Los Misterios en las Culturas Post-Atlantes
    3. El Misterio del Grial y la Corriente Oriental
    4. Los Misterios de Hibernia, los Celtas y la Corriente Oriental
    5. Los Pueblos germánicos y la Corriente del Norte
    6. La Corriente Meridional, Cainitas y Rosacruces
    7. Resumen de las diversas Corrientes tradicionales
    8. La unión de las cuatro corrientes y el Congreso de Navidad
    9. Las Fuerzas malignas y las Epocas del Alma
    10. Los Nuevos Misterios y la Piedra Fundacional

    Entre la Navidad y el Año Nuevo de 1923-24 Rudolf Steiner, en el llamado Congreso de Fundación de Navidad, estableció las bases de una nueva y pública Sociedad Antroposófica, y mediante la inauguración de la Meditación de la Piedra Fundacional (véase en este mismo número, en la Sección CUESTIONES ANTROPOSÓFICAS, la Conferencia y las oraciones que en tal ocasión enunció) y de la Escuela Superior de la Ciencia Espiritual, cuyo fundamento partía básicamente (1) de la reunión y síntesis de las cuatro grandes Corrientes de Misterios que han guiado a la humanidad desde la antigüedad, y así allí explicitó cómo todos los antiguos Misterios del Este, del Oeste, del Norte y del Sur quedarían en lo sucesivo sintetizados en los Nuevos Misterios de la presente Epoca del Alma Consciente, bajo la dirección del actual Espíritu del Tiempo el Arcángel Solar Micael.

    El Congreso de Navidad, desarrollado por Rudolf Steiner como representante humano terrestre y con la presencia espiritual de Christian Rosencreutz como representante del mundo espiritual, junto con la meditación de la Piedra de Fundación, supusieron un momento histórico transcendental en los mundos espirituales, al anunciarse los Nuevos Misterios, en los que ya cada discípulo debe de asumir su propia responsabilidad, y sobre la base de su propio yo tiene que esforzarse y sacrificarse para poder llegar al umbral de su propia realización y encontrarse con su ser crístico. Mientras que los Antiguos Misterios habían venido dando al aspirante y al discípulo todo tipo de instrucciones acerca de lo que debía de hacer a cada momento, y en todo caso eran los instructores los que determinaban cuando uno estaba preparado y maduro para la Iniciación, en los Nuevos Misterios es cada uno el que debe de encontrar el camino por sí mismo, con toda libertad y responsabilidad. Y al tomar el propio aspirante las riendas de su propio destino espiritual se acabaron los padrinos y los hierofantes al antiguo estilo, así como la relación personalizada con los antiguos maestros y las ceremonias formales de las viejas escuelas esotéricas. 

     

     

    En el año 1899, al finalizar la etapa fundamental del Kali Yuga, y con la reciente asunción por el Arcángel Solar Micael del puesto de Espíritu del Tiempo, las cuatro Corrientes de Misterios llegaron a su fin, con el fin de poder unirse en los Nuevos Misterios de la nueva edad de la luz, en la cual el Cristo Etérico vendrá a encontrarse con los seres humanos y a prepararlos para un cultura de verdadera fraternidad. Las corrientes de Oriente-Occidente, reunidas en la nueva sabiduría del Grial de la Antroposofía, y las corrientes Norte-Sur reunidas en el Rosicrucianismo, bajo la luz de Vidar-Micael, sacrificaron cada uno su propia existencia para preparar la semilla para el futuro espiritual de la humanidad. Si en la antigüedad el discípulo se entregaba a un ser jerárquico, en los tiempos modernos la realización espiritual tiene lugar a través de hechos plenamente conscientes de las individualidades, que pueden asumir en sus yoes los impulsos jerárquicos y realizarlos por sí mismos. 

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